Isla de Ibiza

Galería de imágenes de Ibiza

Ibiza al sur de las Islas Baleares junto con Formentera, forma parte de las islas Pitiusas, nombre de origen griego que significa “islas cubiertas de pinos”. Se trata de una pequeña isla, con tan solo 45 km de largo i 25 km de ancho. Durante la temporada de verano, de mayo a octubre, es cuando Ibiza se transforma en punto de encuentro para gente muy diversa, venida de diferentes lugares para disfrutar del buen tiempo y de unas vacaciones junto al mar Mediterráneo. Donde además se encuentra un ambiente nocturno incomparable, todo ello hace de Ibiza un lugar único y no solamente para aquellos amantes de la noche.

La costa de Ibiza presenta muchas entradas con pequeñas calas y playas de arena fina, que son uno de sus principales atractivos, en algunas de las cuales se han desarrollado los centros turísticos donde cada verano se alojan miles de visitantes, mientras que otras se mantienen vírgenes como la playa de Ses Salines o la de Es Cavallet, frecuentado por nudistas.

Ibiza desde los inicios del actual movimiento turístico, ha sido un lugar muy tolerante con los visitantes, y ello se deja sentir especialmente en la noche. En los años 60 fue un punto de referencia internacional del movimiento hippy, y todavía hoy en día, se percibe la importancia que tuvo para la isla, sobretodo en los mercados semanales.

Ibiza cuenta con excelentes conexiones aéreas con las principales ciudades de Europa, y por mar también está muy bien comunicada con los puertos de Denia, Valencia i Barcelona en la península y el puerto de Palma en Mallorca. Para moverse por el interior de la isla, la mejor opción es el coche, aunque existe un red de autobuses públicos.

Los primeros asentamientos humanos de Ibiza se remontan a la prehistoria, y a diferencia de Mallorca y Menorca, conserva importantes vestigios Fenicios, los cuales fundaron la actual ciudad de Ibiza, conocida con el nombre de Dalt Vila y declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, además de las salinas donde hoy en día todavía se produce sal mediante la evaporación de agua del mar. Hasta el siglo XX la población se mantuvo bastante diseminada a lo largo y ancho de la isla, lo cual explica las pequeñas dimensiones de la parte antigua en los pueblos, a menudo formada por una pequeña iglesia y pocas construcciones más. La arquitectura tradicional de Ibiza, presenta una tipología bien diferenciada del resto de las Islas Baleares, similar a la que se puede encontrar en Andalucía y el norte de África, con pequeñas casas cubiertas por un terrado y encaladas.

Leave a Reply