Cartuja de Valldemossa

Photographer: Photomodo - CC BY-NC-ND 2.0 Creative Commons

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El palacio del Rey Sanç es el origen del conjunto monumental de la Cartuja en Valldemossa. Fue mandado construir por el Rey Jaume II de Mallorca, terminado el año 1310, donde su hijo Sanç, que padecía asma, pasó temporadas practicando su afición a la caza con halcones. En 1399 el Rey Martí l´Humà, cedió el palacio y sus dominios a la orden de los cartujanos, fundada por San Bruno, para que fundasen una cartuja. El siglo XVII fue un período de prosperidad para la Cartuja de Valldemossa, momento en que se decidió una ambiciosa ampliación del recinto, que nunca se terminó según el proyecto inicial. Fruto de las tensiones políticas del siglo XIX, a raíz de la supresión de las comunidades religiosas decretada por el liberal Juan Álvarez de Mendizabal, se produjo la definitiva exclausuración de los monjes. El estado pasó a administrar la cartuja, arrendando las celdas a visitantes y veraneantes de Palma de Mallorca. Así es como llegaron el invierno de 1838-39 el músico Fryderyck Chopin y la escritora George Sand, que ocuparon algunas celdas durante unos meses. Posteriormente el conjunto fue vendido en nueve lotes a propietarios particulares y la iglesia pasó al obispado. Esta estructura de la propiedad, ha continuado hasta la actualidad.

Una gran parte del conjunto puede ser visitado, y de hecho es uno de los monumentos más visitados de Mallorca. Hay una farmacia del siglo XVII junto al patio de Les Murteres y los corredores, que en forma de claustro dan acceso a las celdas, donde se conservan recuerdos de la estancia de Fryderyck Chopin y George Sand, como el piano de la casa Pleyel que el compositor utilizó para componer algunas de sus obras, y de la vida de los monjes. Los cuales en la celda tenían un pequeño vestíbulo, un estudio donde dormían, un taller para sus trabajos manuales donde tenían un torno, por el cual recibían los alimentos con un curioso indicador de la cantidad de pan que deseaban, y por último, tenían un jardín separado de los otros por un muro, donde cultivaban su huerto. No les estaba permitido hablar más que media hora a la semana, así como tampoco podían comer carne, sino era de tortuga. El conjunto también acoge al Museo Municipal, donde se expone de la imprenta Guasp de 1622, dispone de una sala dedicada a la figura del Archiduque Luis Salvador de Austria, otra dedicada a los pintores que han residido en la Sierra de Tramuntana, y el Museo Municipal de Arte Contemporáneo.

La Cartuja también hace las funciones de centro cultural, cada año se organizan los Festivales Chopin, en el palacio del Rey Sanç, se organizan actuaciones de bailes populares de la agrupación Parado de Valldemossa, entre otras actividades culturales.

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